Una breve historia de la vida privada, según Bill Bryson

El estadounidense Bill Bryson habita de nuevo las librerías españolas con su estilo punzante, divertido e imaginativo, capaz de hallar en las pequeñas cosas cotidianas dimensiones que difícilmente encontraríamos el resto de los mortales.

Luego de su hilarante libro de viajes sobre Australia (“En las Antípodas”) y la erudita obra de divulgación científica “Una Breve Historia de Casi Todo”, Bryson parte esta vez de su experiencia como inquilino de una antigua rectoría anglicana en un tranquilo pueblo de Norfolk, en la campiña inglesa, para regalarnos un viaje por los entresijos de la  invención humana desde la antigüedad hasta el presente, dando volteretas históricas de una época a otra con una destreza narrativa envidiable.

La capacidad del hombre para interactuar con su entorno y crear nuevos objetos es retratada e ilustrada aquí con múltiples ejemplos, algunos muy poco conocidos. Porque, efectivamente, hemos dedicado más tiempo a estudiar batallas y grandes acontecimientos mundiales que a intentar comprender los avatares de la vida cotidiana de nuestros antecesores; esas diversas maneras en que la gente se las ingenió para comer, dormir, vivir, odiarse y amarse y hacer que los genes de la especie pasaran vivos y coleando de una generación a otra.

En alegre desconcierto desfilan por estas páginas la invención de las ratoneras, la caja de los fusibles,  la electricidad en general, los avances en la arquitectura, la agricultura, la conservación de los alimentos, el enfrentamiento a las epidemias, o la creación del teléfono, del ladrillo, de los muebles y muchos otros ingenios con los que el ser humano ha sido capaz de procurarse algo de salud y confort.

Particularmente divertidos resultan los pasajes en que el escritor fustiga (no hay otro verbo posible) a los conquistadores de “las Indias” como Cristóbal Colón y Vasco de Gama; o aquellos en que pone música de solfa a los palos de ciegos de los médicos de la época ante enfermedades como el escorbuto, la peste y otras epidemias diversas. Por no mencionar la mirada irónica a los rimbombantes manuales destinados a las amas de casa en el mundo anglosajón (como el “Book of Household Management”, de Isabella Benton, 1859), o la ironía con que retrata los pantagruélicos hábitos alimenticios de la época victoriana.

Bill Bryson

Como es usual en sus obras, Bryson dedica un espacio justiciero y cariñoso a aquellos inventores olvidados o cuyos logros fueron simplemente esquilmados o robados por otros más astutos y poderosos, como, por ejemplo, el médico suizo Ami Argand, quien en 1783 ideara una original lámpara, cuya patente jamás le fue respetada. También nos revela los múltiples dislates de Thomas A. Edison en su camino hacia la luz eléctrica y las circunstancias desconocidas del nacimiento de creaciones humanas hoy paradigmáticamente famosas, como la Torre Eiffel, fruto de la perseverancia de un hombre “destinado a una vida de respetable oscuridad en la fábrica de vinagre que su tío tenía en Dijon”.

Tampoco se salvan de su mirada irónica instituciones ilustres del otrora imperio británico, como  la Royal Society of London for Improving Natural Knowledge   o la Compañía Británica de las Indias Orientales, ni algunos  fenómenos sociológicos peculiares (el amor inglés por el azúcar o la manera en que el té se convirtió en la “bebida nacional” de ese país).

No es la primera vez que Bryson toma a los lectores de la mano y los conduce por los vericuetos de la Historia.  Ya lo hizo con gran éxito en el 2003 con “Una Breve Historia de Casi Todo” (Premio Aventis al mejor libro de ciencia general y Premio de Divulgación Científica Descartes).

Nacido en Estados Unidos y residente durante décadas en Reino Unido, Bill Bryson posee una habilidad narrativa peculiar, que -gracias a su gran capacidad de investigación y su despierto sentido del humor- le permiten transitar con originalidad por universos temáticos tan diversos como la ciencia, los viajes y las biografías literarias. He aquí otra oportunidad para disfrutar su literatura, sabia y entretenida a partes iguales. No lo olvidemos: la habilidad de contar historias es uno de los auténticos milagros de la comunicación humana.

En Casa: una breve historia de la vida privada/ Bill Bryson/ Editorial RBA.

 

2 Comentarios

  1. Excelente articulo!
    Me ha despertado la curiosidad por leer el libro de Bryson.

  2. Muchas gracias por tu interés. Ciertamente, es una lectura que vale la pena.
    ¡Ya lo verás!