Desafío Somiedo 2015: Crónicas al Viento I

Somiedo y su Desafío…

Por Lidia Señarís.

DESAFIO SOMIEDO VISTAS

Vistas de Somiedo

Viajar a Somiedo es sumergirse en un mundo de exclamaciones: la naturaleza, prácticamente virgen o al menos bastante agreste, se encarga de abrirnos cada vez más los ojos y el asombro.

Su belleza es de ésas que ni siquiera precisan adjetivos porque poseen sustantivos para repartir: lagos como el Lago del Valle (el más extenso de Asturias, con 1.580 metros), o los de Saliencia (La Cueva, Calabazosa y Cerveriz, a 1.600 metros de altitud); bosques y montes habitados por osos pardos, urogallos, ciervos, lobos, venados y rebecos; brañas con antiguas y peculiares cabañas (los famosos Teitos); una vegetación poseedora de todos los tipos de verde que la pupila humana puede captar y picos como el Cornón, con 2.194 metros de altitud.

Precisamente ese pico está incluido en los 86 kilómetros de recorrido del Ultra Trail Desafío Somiedo, con una suma de desniveles de 9.450 metros. Y muchos de esos lagos pueden disfrutarse (o sufrirse) no sólo en la carrera larga sino también en los 45 kilómetros y 5.000 metros de desniveles del maratón incluido en esta prueba que se encarga por tercer año consecutivo de inaugurar agosto (días 1 y 2) en este concejo asturiano, declarado Parque Natural desde 1998 y Reserva de la Biosfera desde el 2000.

El evento, perteneciente a la Skyrunning National Series de la International Skyrunning Federation (ISF) y puntuable como campeonato de Asturias de Larga Distancia, ha contado este año con el patrocinio de Salomon y la Fundación EDP y ha traído a este excepcional paraíso asturiano a 600 corredores de Estados Unidos, Costa Rica, Inglaterra, Austria, Suiza, Finlandia, Portugal y muy diversos puntos de España.

Allí acudimos, con la curiosidad y el interés por el mundo y por el fenómeno de la Comunicación, propios de LScomunicación. Porque, al fin y al cabo, el Desafío Somiedo es una forma peculiar de diálogo con la montaña, con la naturaleza, con la fantasía y los empeños que habitan en el interior de cada uno de los corredores.

Continuará…