Desafío Somiedo 2015: Crónicas al Viento III

Y por fin… la amante montaña

Por Lidia Señarís (Texto y fotos).

Sábado 1 de agosto: ¡por fin el gran día! De Pola de Somiedo salen -a las 7 de la mañana- los participantes en el Ultra trail. Es un amanecer asturiano, de ésos socarronamente veraniegos, con unos escasos y húmedos 8 grados de temperatura. El sol, sin embargo, se prodigará generoso (y castigador) durante toda la jornada. Poco después, a las 7:30, los autobuses llevan a los corredores del maratón hasta Valle del Lago, de donde parten dos horas después.

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Vistas subiendo al Alto de la Farrapona

Vago cual electrón suelto en un festín de Física, hasta que decido sumarme a los autobuses que llevan a los familiares y animadores al Alto de la Farrapona, a unos 20 kilómetros de Pola de Somiedo y uno de los puntos de avituallamiento de los competidores. Desde allí se puede divisar el paso de los corredores (más o menos a partir de las once el de los “maratonianos” de los 45 kilómetros y a partir de las 13:30 los del Ultra Trail en su hazaña de 86 kilómetros).

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Cual hormiguitas laboriosas los corredores suben al Alto de la Farrapona.

El Alto de la Farrapona se encuentra a 1.708 kilómetros sobre el nivel del mar y fue durante dos años consecutivos una de las etapas más duras de la vuelta ciclista a España. Sobre todo a partir de Villarín, la carretera se estrecha hasta convertirse prácticamente en un solo carril y unas impresionantes gargantas del relieve parece que se van a tragar el autobús. Las curvas, giros y el vértigo de la altura tienen a mi vecina de asiento, una señora de Ponferrada, invocando constantemente en voz alta a toda clase de poderes divinos.

Si esto nos impresiona en autobús y por carretera, imposible imaginar cómo será para los corredores, que parecen hormiguitas hacendosas recortadas contra el azul y el verde allá a lo lejos. El público anima cada vez más, a los suyos y a los de todas partes. Y los voluntarios cumplen eficaces su labor en los puntos de avituallamiento.

Una hora después, y gracias a un buen y desconocido samaritano, bajo al avituallamiento de Saliencia. Aquí se espera a los líderes del maratón a partir de las 12 del mediodía y a los del Ultra Trail poco después de las 14:45. Y, efectivamente, veo bajar como un bólido a la vasca Oihana Kortazar (que ganaría finalmente el podium femenino del maratón), y a la segunda clasificada de éste, la madrileña Cristina Blázquez. Los tres primeros puestos de los clasificados masculinos ya habían pasado, pero alcanzo a pillar al ocupante del cuarto lugar, el estadounidense Michael Versteeg, el único (hasta donde pude ver) que corre a pecho totalmente descubierto, en una especie de duelo con el picante sol del mediodía.

Oihana Kortazar, ganadora de la Maratón, pasando por Saliencia.

Oihana Kortazar, ganadora de la Maratón, pasando por Saliencia.

 

 

El estadounidense Michael Versteeg, cuarto clasificado masculino del Maratón, saliendo del avituallamiento de Saliencia.

El estadounidense Michael Versteeg, cuarto clasificado masculino del Maratón, saliendo del avituallamiento de Saliencia.

 

Cristina Blázquez, segunda clasificada femenina de la maratón, llegando al avituallamiento de Saliencia.

Cristina Blázquez, segunda clasificada femenina de la maratón, llegando al avituallamiento de Saliencia.

 

Los asturianos Guillermo Vega y Miguel Ángel Pando, enamorados de la montaña.

Los asturianos Guillermo Vega y Miguel Ángel Pando, enamorados de la montaña.

Y mientras me doy cabezazos contra una piedra, preguntándome cómo diantres regresaré a la meta de Pola de Somiedo en medio de aquella inmensidad de verde y roca, me percato de que la segunda gran pregunta que me impulsó a presenciar esta aventura aún está sin responder.

 

¿Qué motiva a estos hombres y mujeres a ese colosal esfuerzo a través de la montaña? Podríamos pensar que se trata de profesionales que se ganan la vida de esta forma. Y, ciertamente, sobre todo los pelotones de vanguardia están integrados por atletas inmersos en un circuito profesional o por aspirantes a convertir su pasión en profesión. Sin embargo, los veteranos corredores con quienes converso me aseguran que ese segmento de deportistas profesionales suele ser, como mucho, el 20 o 30 por ciento de los participantes. El resto lo hace como pasatiempo, forma de vida, simple y llanamente por amor a la montaña.

Y no parece ser la montaña una amante fácil, pero sí, por lo que me cuentan, poderosamente seductora. Hay quienes empezaron corriendo maratones en el asfalto y al conocer la carrera de montaña jamás volvieron a pisarlo, como Guillermo Vega, de la localidad asturiana de Pola de Siero, porque, asegura: “esto es más duro, pero más precioso”. Otros, como el también sierense Miguel Ángel Pando, confiesa haberse iniciado en este deporte durante una mala racha, como quien consume montaña cual una medicina, pero ahora está en una etapa y un “subidón” excelente. “Reto personal” es quizás la respuesta más repetida; también la primera frase de Francisco García Arguelles, de Oviedo, quien asegura que la montaña “engancha” y que despeja la cabeza como ningún otro sitio, además de educar tremendamente la disciplina y la capacidad de esfuerzo. Debe saber de lo que habla, porque él correrá los 86 kilómetros del Ultra Trail.

Aunque pertenecen a un club de montaña, estos asturianos no son deportistas profesionales. Se declaran, simplemente, enamorados de la montaña. Los he visto tomando cerveza y riendo a pocas horas de la carrera; así que busco ansiosamente sus nombres en la lista de clasificados para ver si lograron llegar al final. Y, efectivamente, lo hicieron. Miguel Ángel y Guillermo ocupan respectivamente los puestos 112 y 156 del maratón (nada mal para una lista de 310 registros) y Francisco logró el lugar 142 de la carrera Ultra Trail (de un total de 311).

Será cierto que, tal como nos comentó Santi Obaya, ocupante de un muy digno puesto 11 en la Ultra trail: “disfrutar paisajes brutales de guapos, más el ambiente que hay en las carreras, que no están muy masificadas… engancha, hasta tal punto que siempre quieres más, siempre quieres hacer más”.

 

RESUMEN DE RESULTADOS DESAFÍO SOMIEDO 2015:

ULTRA TRAIL (UTDS)

TRES PRIMEROS CLASIFICADOS ABSOLUTOS:

1.- Miguel Ángel Heras (Béjar, Salamanca).

2.- Fernando Arca (Caldas de Reis, Galicia).

3.- Víctor Fernández (Cangas de Onís, Asturias).

TRES PRIMERAS CLASIFICADAS ABSOLUTAS:

1.- Chelo Velasco (Sama de Langreo, Asturias).

2.- Angels Llobera (Palma de Mallorca).

3.- Miryam Talents (Crevillent, Comunidad Valenciana).

 

 MARATÓN (MDS)

TRES PRIMEROS CLASIFICADOS ABSOLUTOS:

1.- Carlos Sá (Portugal).

2.- Raúl Cámara (Burgos).

3.- Roberto Heras (Béjar, Salamanca).

TRES PRIMERAS CLASIFICADAS ABSOLUTAS:

1.- Oihana Kortazar (País Vasco).

2.- Cristina Blázquez (Madrid).

3.- Nerea Blasco (Asturias).